Octubre en Ibiza es sinónimo de preciosas puestas de sol, brisas más frescas y calles que por fin vuelven a respirar. Verás cómo los lugareños recuperan su ritmo de vida, y los mercados y las pequeñas cafeterías se vuelven más acogedores que nunca. Es uno de esos meses en los que puedes pasear sin prisas, disfrutar de playas más tranquilas y sumergirte en esa versión relajada, casi secreta, de Ibiza. Si siempre has querido visitar la isla sin el ajetreo del verano, esta es tu oportunidad.












